En un mundo cada vez más digitalizado, un creciente número de personas, principalmente adolescentes y adultos jóvenes, afirma que su esencia no pertenece a la especie humana. Se hacen llamar Therians, individuos que experimentan una identificación profunda, involuntaria e interna con animales no humanos, un fenómeno conocido como teriantropía moderna.
¿Identidad o elección?
A diferencia de los “furries”, quienes disfrutan del arte y el disfraz de animales antropomórficos como un pasatiempo, los Therians sostienen que su condición no es un hobby ni una elección. Para ellos, se trata de una identidad intrínseca.
“No elegí ser un lobo, simplemente me di cuenta de que mi comportamiento, mis instintos y mi percepción del mundo coinciden con los de uno”, explica un usuario en redes sociales. Esta conexión se define a través del “theriotipo”, la especie específica con la que el individuo se identifica.
Las dos caras de la moneda: Psicología y Espiritualidad
La comunidad científica y los propios integrantes del movimiento dividen el origen de esta vivencia en dos vertientes:
- Explicación Psicológica: Algunos sugieren que se trata de una neurodivergencia o una estructura cognitiva donde el cerebro procesa la identidad a través de rasgos animales.
- Explicación Espiritual: Otros recurren a conceptos como la transmigración de almas o las vidas pasadas, creyendo que poseen un espíritu animal atrapado en un cuerpo humano.




