DESDE EL 26 DE ABRIL BAJA LA JORNADA LABORAL A 40 HORAS EN CHILE

Un nuevo paso en la implementación de la Ley de 40 Horas comenzará a regir este 26 de abril, cuando la jornada laboral ordinaria en Chile se reduzca de 44 a 42 horas semanales. La medida forma parte del proceso gradual establecido en la normativa aprobada en 2023, que busca mejorar la calidad de vida de los trabajadores sin afectar la productividad.

Este cambio se suma al primer ajuste realizado en abril de 2024, cuando la jornada pasó de 45 a 44 horas. El calendario continuará en los próximos años hasta alcanzar las 40 horas semanales en 2028, completando así una de las reformas laborales más relevantes de las últimas décadas.

El abogado y docente de la Universidad del Alba, Cristián Araya Pefaur, explicó que esta reducción “es parte de un diseño progresivo que busca una transición ordenada. No se trata solo de trabajar menos, sino de hacerlo mejor, resguardando tanto la productividad como el bienestar de los trabajadores”.

¿Cómo se aplicará?
La reducción de dos horas semanales podrá implementarse de distintas formas, dependiendo de la organización de cada empresa. En jornadas de lunes a viernes, por ejemplo, se podría salir alrededor de 24 minutos antes cada día, reducir una hora en dos jornadas específicas o establecer un día con salida anticipada.

En el caso de jornadas de seis días, la disminución se distribuirá en periodos más acotados, como salidas entre 15 y 20 minutos antes por día o ajustes diferenciados según la carga laboral. Mientras que en sistemas concentrados, como el formato 4×3, podrían implicar una reducción cercana a 30 minutos diarios o cambios más estructurales en los turnos.

El experto recalcó que esta reducción no puede significar una baja en las remuneraciones ni una sobrecarga de funciones, por lo que su implementación requiere ajustes reales y, en muchos casos, acuerdos entre empleadores y trabajadores.

Sectores con sistemas especiales
En áreas como la salud, donde predominan turnos rotativos, la aplicación puede ser más compleja. En estos casos, los cambios podrían reflejarse en la redistribución de turnos, más días de descanso o modificaciones en los ciclos laborales, siempre resguardando la continuidad del servicio.

Desafíos y proyecciones
Entre los principales desafíos destacan la adecuación de contratos, la correcta distribución de la jornada y el cumplimiento de los sistemas de control de asistencia. No obstante, especialistas coinciden en que esta reforma abre oportunidades para modernizar la gestión laboral y mejorar el clima organizacional.

La Ley de 40 Horas seguirá avanzando de forma progresiva, alineando a Chile con estándares internacionales en conciliación entre vida laboral y personal.

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