El equipo de Erwin Durán igualó 1-1 frente a los “Canarios” ante más de 5 mil personas. Un penal errado en los descuentos por Gary Moya dejó a los talquinos con un sabor amargo y una racha negativa antes de enfrentar a Curicó Unido.
TALCA.– En una jornada que prometía ser la del despegue, Rangers de Talca volvió a enredar unidades en el Estadio Iván Azócar Bernales. Ante 5.423 espectadores, el elenco piducano no logró capitalizar su dominio inicial y terminó firmando un empate que sabe a poco, considerando las aspiraciones del “Rojinegro”.
Movimientos en el tablero
Con la presión de revertir las opacas actuaciones previas, Erwin Durán movió las piezas de su pizarra técnica. La oncena estelar presentó a Campestrini en portería; una defensa con Vásquez, Acuña (C), Servetti y Cortés; el mediocampo poblado por Rodríguez, Plaza y Mauro González; para dejar en ofensiva al tridente compuesto por Ibáñez, Muñoz y Gonzalo González.
La apuesta pareció dar frutos en el arranque. Rangers mostró mayor profundidad, inquietando a la zaga quillotana con un ataque constante. La apertura de la cuenta llegó al cierre de la primera etapa: un penal dudoso sobre el uruguayo Sebastián Servetti permitió que Mauro González anotara desde los doce pasos, desatando el festejo en las tribunas.
De la ventaja al drama final
Sin embargo, en el complemento la intensidad bajó y San Luis de Quillota encontró los espacios. Una certera anotación de Pastene puso la paridad definitiva para los “Canarios”, devolviendo el nerviosismo al Fiscal de Talca.
La gran oportunidad de redención llegó en el tiempo de descuento. Un nuevo penal a favor de Rangers pudo cambiar el destino del partido, pero Gary Moya desperdició el lanzamiento, dejando el marcador estancado y la frustración instalada en el plantel.
Un Clásico bajo presión
El panorama es complejo para los dirigidos por Durán. Con este resultado, Rangers llega al Clásico del Maule ante Curicó Unido con una magra estadística: solo 1 punto rescatado de los últimos 9 en disputa. La necesidad de un triunfo en el duelo regional se vuelve ahora una obligación imperativa para no seguir cediendo terreno en la tabla.




